Recomendaciones para estimular el lenguaje

By 6 de noviembre de 2015Camins, Lenguaje, Logopedia, Logopedia infantil, Pautas
Recomendaciones para estimular el lenguaje

A menudo pedís recomendaciones a nivel de aula y a nivel de casa, para los más pequeños. A pesar de que de forma natural, seguro que ya lo hacéis bien, os dejamos unas pequeñas indicaciones que os pueden servir para ir guiando este lenguaje y estirarlo un poco, desde casa.

La primera pauta, y la más importante, siempre es escucharlo atentamente. Los niños viven unos ritmos igual de desenfrenados que nosotros. Les hace falta y necesitan, calma y tiempo. Nosotros rápido y a salto de mata tampoco tenemos ganas de explicar cómo ha ido el día, verdad? Pues ellos tampoco. Por lo tanto, evitaremos darles prisa y procuraremos no responder en lugar suyo.

Los niños a veces se equivocan a nivel articulatorio (dicen alguna /S/ mal, alguna /R/ que no vibra…) pero cuando habla apasionadamente sobre algo, no vale la pena que los cortemos constantemente para corregirlos; Poco a poco, todo evolucionará. De igual manera, hay que evitar decirle: “Para y vuelve a empezar”. Podemos probar en re-conducir las conversas si no nos siguen el hilo. Por ejemplo: (Así, dices que en Joan te empujó? O como pasó?…).

Jugar a juegos lúdicos en casa, al súper, al mercado… que nos ayuden a que le encuentre gusto a hablar y expresarse. Así potenciamos situación social de conversación y ampliamos su vocabulario. Si vamos con tiempo a los lugares, nos permite jugar al veo- veo o simplemente adivinar como se llaman las cosas. Podemos también encontrar juegos en cosas cotidianas en otros formatos: (Jugar a encontrar cosas, esconder cosas y que las encuentren, pensar cosas y pedirle por qué creen que sirven, como creen que se llaman, qué sonidos hay dentro de la palabra…) Hay infinidad de posibilidades!

Adivinanzas que potencien el razonamiento: “Cómo se llama aquello que usamos para cortar la carne cuando cenamos?”/ “Qué traemos a las espaldas para llevar las cosas cada día a la escuela…” Así, estimulamos su acceso al léxico y ampliamos vocabulario. Podemos además, pedirle que nos diga qué sonidos cree que han dentro de aquellas palabras; de este modo estaremos trabajando un poquito la conciencia fonológica.

Esta norma es sagrada: Es necesario que cuando le hacemos preguntas eliminatorias, sean siempre con obligatoriedad de respuesta verbal. Evitaremos preguntas de SI/NO. Pensad que si les facilitamos las cosas, ellos no necesitarán esforzarse. Planteamos cosas de respuesta amplia y/o que lo obliguen a contestar un trozo más largo. “Quieres macarrones o ensalada?” (En vez de: “Quieres ensalada?”).

Los niños siempre aprenden de los patrones que tienen cercanos. Por ello, hay que hablar con ellos con un modelo correcto a nivel expresivo. Cuidemos nuestro ritmo, nuestra entonación, la manera de articular… seamos claros y realizemos oraciones comprensibles y sencillas.

De igual manera, ellos aprenden de lo que ven y de lo que les transmitimos. Por lo tanto, procuremos mirarlos a la cara cuando les hablemos, ponernos cuando podamos a su altura, darles la importancia que merecen, vaya.

Los cuentos pueden ser una buena herramienta para dedicar pequeños ratos. Cuentos cortos, rápidos y sencillos de entender nos pueden dar mucho hilo a la hora de preguntarles cosas, preguntar qué hubieran hecho ellos en aquella situación, como, quién los hubiera gustado ser y por qué… Si se lo hacemos apasionante, ellos se involucrarán.

ESCUCHARLOS. Vamos todos siempre de bólido, pero vale la pena que dediquemos tiempo y les escuchemos de forma activa. Que los dejemos ser. Que no los sobre-protejamos. No les estamos haciendo ningún favor, si así lo hacemos.

ADELANTE!

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